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Maternidad
Mamá soltera

 

Por seis días he sido mamá soltera… Mañana regresa Vic de su viaje y Bernardo y yo dejaremos de estar solitos los dos como ha sido estos últimos seis días. Primera vez que me quedo sola con mi hijo por tanto tiempo, y la verdad es que ha sido muy revelador. Por supuesto tenía mis reservas: aguantarle el paso sin un gramo de ayuda podía resultar exhaustivo y vaya que lo fue pero, ¡pude hacerlo! ¡Sobreviví solita a mi toddler rockero! jeje…

 

Ahora más que nunca entiendo un poco más lo que es ser madre soltera (y sirva este post a manera de homenaje para todas ellas), porque encargarte de tus hijos las 24 horas del día sin ayuda (física y moral) está cañón.

 

Con estos 6 días experimenté un nuevo “modito” de vida y comprendí que cuando eres la única responsable de tu hijo, eres capaz de todo y la fuerza y la energía salen de donde menos te esperas. Estos días hicimos muchas cosas: fiesta infantil, parque el domingo, visita a la abuela, tomar fotos a las jacarandas… no es lo mismo compartir la responsabilidad de un hijo con su papá que hacerlo tú sola; no es lo mismo saber que, tarde o temprano (generalmente más tarde que temprano) llegará el papá a la casa y podrás “botarle” al chamaco por 15 gloriosos minutos para poder al fin hojear a gusto una revista o ir al baño sin interrupciones, y encargarle a alguien más que le cambie el pañal o le de la cena, alguien que le tenga la paciencia que a ti ya se te agotó… Por supuesto, el papá es mucho más que eso, mucho, pero ahora sólo quiero referirme al aspecto práctico del asunto… (no vaya a ser…)

 

 

Sin embargo, debo confesarles que si bien estos seis días no fueron fáciles, también los disfruté mucho con mi hijo. Contrario a que pensé que estaría demasiado agotada, fulminada y hasta cierto punto aburrida (“¡¿dónde están los adultos!”?), me he sentido con mucha energía y aunque no he dormido muy bien que digamos, tengo ahora una colección maravillosa de memorias de todo lo que hicimos. Nada que no hiciéramos antes pero con la diferencia de que esta fue una especie de “vacación” o “retiro mamá-hijo” muy exclusivo. Full day. Y tal vez la energía te llega porque sientes, más que nunca, la responsabilidad no compartida de que tu hijo la pase bien porque, irónicamente, cuando el papá está te relajas un poco (¡y qué rico!) y le echas la bolita, mas cuando estás sola, te toca a ti y sólo a ti decidir la agenda completa de tu hijo, sea lo que sea, y ponerle tu mejor cara mientras no está dormido.

 

Papá llega mañana, lo sabe Bernardo, y nada nos dará más gusto que estar de nuevo los tres juntos y abrazarnos.“Es familia”, como dice Ber, y es maravilloso tenerla. Pero estos 6 días ordinarios han sido unos de los más extraordinarios con mi hijo: nos hicimos más cómplices y eso, estoy segura, se quedará para siempre en mi memoria… y en la suya.

 

Besos

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