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Actitud
Lunes de actitud
keep-calm

Aunque se escape un sueño, hay que seguir creyendo en México…

 

Después de la derrota…

Se requiere de voluntad y buena actitud para retomar la vida con buen ánimo.

El domingo, cuando la Selección Mexicana perdió el partido contra Holanda y la posibilidad de continuar en el Mundial de Brasil, los mexicanos volvimos a sentir una enorme tristeza compartida, un desánimo envolvió al país notablemente. Yo estaba en un restaurante y el silencio sepulcral llegó con el segundo gol y cuando el árbitro pitó anunciando el final del partido. Silencio rotundo, general, y muchas caras largas, muy muy largas, e incluso llanto (me incluyo). En las calles también el silencio, y poco a poco la ciudad que por dos horas había permanecido vacía y como en pausa comenzó a recuperar el movimiento. Pero no era el movimiento que esperábamos todos: no fueron los gritos de alegría por la victoria, sino un movimiento obligado, porque todos teníamos que regresar a “la vida como es”, a nuestras actividades porque, nos gustara o no, el mundo se sigue moviendo. Tal vez por ser domingo tuvimos chance de continuar el pequeño duelo encerrados en casa o aletargados por las calles o en los centros comerciales, las tiendas, donde se respiraba un desconsuelo y un ánimo distinto. La mayoría seguíamos con la camiseta verde puesta, y sólo cruzábamos miradas como para decirnos “sí, a mí también me duele esto”.

 

Pero hoy que es lunes, la vida nos empuja a seguir con la rutina, con lo cotidiano, y nos pide de alguna manera dejar atrás el sentimiento de derrota.

 

Aunque no lo creas, estamos viviendo un proceso de mini-duelo: perder un sueño, una ilusión, una esperanza también son pérdidas que ameritan su propio duelo. Habrá quienes dijeron que México no pasaría este partido, que “siempre es la misma historia”, peor: que “jugamos como nunca y perdimos como siempre”. A los que piensan así sólo les diría: este post no es para ustedes. Quienes dejaron de creer en México no ayer sino desde hace tiempo, tienen un duelo mayor que superar. Pero si tú creías que ayer México haría historia, no dejes de creerlo: podemos hacer historia de muchas maneras.

 

“Perder una ilusión, hiere. Perderlas todas, mata” – José Narosky

 

En cuanto al duelo, siento muchísimo esta mini pérdida y me ha costado trabajo empezar la semana. Pero la actitud de lunes y escribir este post me impulsan a tener pensamientos más optimistas, a secarme la lagrimita y seguir creyendo en México completo, como país, empezando conmigo misma. Porque si cada uno de nosotros, incluyendo a los jugadores de la selección, a nuestro técnico, a los que influyen en las políticas del futbol mexicano, y sobre todo a los que ya no creen en el país desde hace tiempo, si todos hacemos el esfuerzo de mejorar nuestra actitud, seguro este México dolido puede llegar a ser mejor a partir de hoy.

 

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